El ataque con fuego
El uso del fuego es una herramienta poderosa cuando se aplica con inteligencia.
No se trata de destruir por destruir, sino de desorganizar al enemigo y romper su capacidad de respuesta.
Existen distintos usos del fuego:
para atacar recursos,
para sembrar confusión,
para dividir fuerzas
y para obligar al adversario a moverse.
El estratega no utiliza el fuego por ira ni por impulso.
Lo hace solo cuando las condiciones son favorables
y el momento es el adecuado.
El fuego requiere preparación.
Depende del clima, del viento y del entorno.
Usarlo sin considerar estos factores puede volverse en contra.
Quien sabe cuándo encender el fuego y cuándo contenerlo
controla el ritmo del conflicto.
La destrucción sin propósito debilita incluso al vencedor.
La victoria verdadera conserva lo que importa.
⭐ Frase destacada
“La fuerza sin control puede destruir al que la usa.”