La destrucción del Overlook
El control del hotel comienza a desmoronarse cuando Jack, debilitado y consumido por la lucha interna, falla en cumplir por completo la voluntad del Overlook. La maquinaria que mantiene con vida al hotel, ignorada en medio del caos, se convierte en su punto más vulnerable. La presión acumulada y la negligencia provocan un desenlace inevitable.
Mientras Wendy y Danny logran escapar, el Overlook pierde su dominio. El edificio, que durante décadas había absorbido violencia, odio y tragedia, se enfrenta a su propia destrucción. El lugar que parecía eterno y omnipotente se derrumba, llevándose consigo las presencias que lo habitaban y el mal que había crecido entre sus muros.
Jack desaparece junto con el hotel, atrapado en el colapso final del Overlook. Su caída no es solo física, sino simbólica: el hombre que buscaba redención queda consumido por el mismo lugar que explotó sus debilidades. El invierno, testigo silencioso de todo, cubre los restos del hotel, cerrando un ciclo de horror que parecía no tener fin.