Resumen final
El Resplandor
Jack Torrance acepta el trabajo de cuidador de invierno del hotel Overlook como una última oportunidad para recomponer su vida. Ex profesor, escritor frustrado y alcohólico en recuperación, ve en el aislamiento del hotel la posibilidad de mantenerse sobrio, escribir y salvar a su familia. Junto a su esposa Wendy y su hijo Danny, se instala en el enorme edificio justo cuando el invierno comienza a cerrar los caminos y a cortar todo contacto con el mundo exterior.
Danny posee una habilidad psíquica conocida como “el resplandor”, que le permite percibir pensamientos ajenos y ver fragmentos del pasado. Desde antes de llegar al Overlook, siente que el hotel es peligroso. Dick Hallorann, el cocinero del lugar, reconoce ese don en el niño y le advierte que el hotel guarda recuerdos violentos que pueden manifestarse ante quienes tienen esa sensibilidad especial.
Cuando el hotel queda completamente aislado por la nieve, el encierro empieza a afectar a cada miembro de la familia de forma distinta. Wendy intenta mantener la normalidad, aunque el silencio y la inmensidad del lugar la inquietan. Danny comienza a sufrir visiones cada vez más intensas: asesinatos ocurridos en el pasado, pasillos cubiertos de sangre y presencias que no pertenecen al presente. El Overlook no está vacío; conserva la memoria de cada acto de violencia cometido entre sus muros.
Jack, en cambio, empieza a sentirse cómodo en el aislamiento. El hotel parece ofrecerle orden, propósito y una sensación de importancia que nunca tuvo fuera de allí. Mientras intenta escribir, resurgen sus frustraciones, su resentimiento y los recuerdos de su alcoholismo. Poco a poco, el Overlook comienza a influir en su mente, alimentando su ira y debilitando su vínculo con Wendy y Danny.
El punto de quiebre llega cuando Danny entra en la habitación 217 y sufre una experiencia traumática que confirma la naturaleza peligrosa del hotel. Wendy comprende que algo sobrenatural ocurre, pero Jack se niega a aceptarlo, aferrándose a la negación para proteger su frágil estabilidad mental. A partir de ese momento, el comportamiento de Jack se vuelve cada vez más errático y violento.
El Overlook comienza a manifestarse directamente ante Jack. Presencias del pasado del hotel lo seducen, lo manipulan y refuerzan sus pensamientos más oscuros. El bar vacío parece cobrar vida, ofreciéndole alcohol y compañía, mientras el hotel lo convence de que su familia es una amenaza. Jack deja de resistirse y acepta la voluntad del lugar, convirtiéndose en una extensión de su poder.
Al descubrir que Jack ha perdido completamente la cordura, Wendy entiende que el verdadero peligro ya no proviene solo del hotel, sino de su propio esposo. Con Danny en riesgo, intenta protegerlo mientras el Overlook cierra el cerco. Danny, usando su don, logra comunicarse con Dick Hallorann para pedir ayuda, pero el hotel reacciona con violencia, intensificando su control sobre Jack.
La situación se vuelve mortal cuando Jack intenta asesinar a su familia. Wendy y Danny huyen por los pasillos y el laberinto del hotel, mientras el lugar parece colaborar con la cacería. En el enfrentamiento final, Danny logra confundir a su padre y ganar tiempo. Por un breve instante, Jack recupera la conciencia y, en un último acto de lucidez, ayuda a su hijo a escapar.
El control del Overlook se derrumba cuando Jack falla en cumplir por completo su misión. La maquinaria del hotel, descuidada en medio del caos, provoca su destrucción final. El edificio, cargado de décadas de violencia y horror, colapsa, llevándose consigo las presencias que lo habitaban y al propio Jack.
Wendy y Danny sobreviven, pero no salen indemnes. El invierno termina, pero las cicatrices del Overlook permanecen. Madre e hijo deben reconstruir sus vidas lejos de ese lugar, conscientes de que han escapado de una fuerza que se alimentaba del miedo, la ira y la debilidad humana. El hotel desaparece, pero el recuerdo de hasta dónde puede llegar la oscuridad cuando encuentra un espacio para crecer permanece para siempre.