El precio de la creación
Tras romper su promesa, Victor se convierte en prisionero de su propia decisión.
La criatura cumple su advertencia y la tragedia se cierne sobre quienes rodean al científico.
Uno a uno, los seres queridos de Victor pagan el precio de su ambición.
La culpa lo consume y lo empuja a una persecución desesperada.
Ya no huye de su creación: ahora la persigue.
La cacería se extiende a lugares remotos y hostiles.
Ambos, creador y criatura, se desgastan física y emocionalmente.
Sus destinos quedan unidos por el odio, la culpa y el abandono.
Finalmente, Victor comprende que su mayor error no fue crear vida,
sino negar amor y responsabilidad a aquello que creó.
La criatura, al ver la destrucción causada por su venganza,
reconoce que el sufrimiento solo ha engendrado más sufrimiento.
No encuentra consuelo en la victoria.
Ambos quedan atrapados por sus decisiones.
Uno por su ambición sin límites.
El otro por el rechazo que lo transformó.
La historia termina como comenzó:
con una advertencia clara para la humanidad.
⭐ Frase destacada
“Quien crea sin responsabilidad, crea su propia destrucción.”