Rupturas

Capítulo 14 • 22 Ene 2026 8 vistas 2 min

La presión del descenso comenzó a pasar factura. En la oscuridad, donde cada sonido parecía una amenaza, las tensiones que habían logrado contener emergieron con fuerza. El miedo, cuando se prolonga demasiado, encuentra grietas incluso en los lazos más firmes.

Las discusiones surgieron sin aviso. Viejas heridas, palabras no dichas y decisiones pasadas volvieron a la superficie. No eran solo reproches personales; eran manifestaciones del desgaste emocional que el enemigo sabía provocar con precisión.

La criatura no necesitaba atacar directamente.
Bastaba con sembrar la duda.

Algunos comenzaron a cuestionar el plan, la promesa, incluso la razón de estar allí. La idea de abandonar, de huir, se volvió peligrosamente atractiva. El cansancio nublaba el juicio, y la cercanía del horror hacía que cada error pareciera definitivo.

Durante un instante, el grupo estuvo al borde de la separación.

Pero en medio de la ruptura, ocurrió algo distinto. Comprendieron que el conflicto no era señal de debilidad, sino de humanidad. Que el miedo no los estaba destruyendo, sino obligándolos a mirarse sin máscaras.

Reconocieron que la unión no significaba ausencia de conflicto, sino la decisión consciente de permanecer juntos a pesar de él.

El mal había calculado mal.

La tensión no los rompió; los redefinió. Más conscientes, más frágiles, pero también más reales. Aceptaron sus límites y siguieron adelante, sabiendo que la verdadera amenaza no era la discusión… sino rendirse.

Las grietas seguían ahí.
Pero ya no eran puntos de quiebre.

Eran cicatrices compartidas.

Comentarios

Debes iniciar sesión para comentar

Iniciar sesión

Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!