Sacrificio

Capítulo 18 • 22 Ene 2026 9 vistas 2 min

La herida infligida al mal no fue gratuita. Nada en ese enfrentamiento lo era. El ritual dejó al grupo exhausto, física y emocionalmente, y expuso una verdad que ninguno quería aceptar: vencer tenía un costo real, irreversible.

El enemigo, debilitado pero aún peligroso, reaccionó con violencia. Ya no jugaba con el miedo; atacaba con desesperación. El enfrentamiento final exigía algo más que valor. Exigía renunciar a una parte de sí mismos.

Uno de ellos comprendió antes que los demás lo que debía hacerse. No fue una decisión heroica ni grandilocuente, sino silenciosa y dolorosa. Sacrificar no significaba solo perder la vida; significaba aceptar que no todos regresarían completos, que algunos dejarían algo irrecuperable en ese lugar.

El grupo intentó resistirse a esa idea. La amistad que los había mantenido unidos hacía imposible aceptar la pérdida. Pero el tiempo se agotaba, y el mal no esperaría a que resolvieran su dolor.

El sacrificio ocurrió en un instante cargado de tensión absoluta. No fue limpio ni justo. Fue necesario.

Con ese acto, la criatura retrocedió, no solo herida, sino desorientada. El vínculo que la sostenía se debilitó aún más, como si algo esencial le hubiera sido arrebatado.

El silencio que siguió fue devastador.

No hubo celebración. Solo duelo, incredulidad y una tristeza profunda que se mezclaba con la certeza de haber hecho lo correcto. Sobrevivir no se sentía como una victoria, sino como una responsabilidad.

Habían ganado algo invaluable…
pero habían pagado el precio más alto.

Y ese precio los acompañaría para siempre.

Comentarios

Debes iniciar sesión para comentar

Iniciar sesión

Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!