Comprender el cerebro del niño

Capítulo 1 • 26 Ene 2026 6 vistas 2 min

Para muchos adultos, el comportamiento de un niño puede parecer caótico, exagerado o incluso irracional. Un llanto desbordado por algo mínimo, una rabieta inesperada, una risa que se transforma en enojo en segundos. El cerebro del niño comienza derribando una idea clave: el niño no se comporta así porque quiere, sino porque su cerebro aún está en construcción.

Daniel J. Siegel y Tina Payne Bryson explican que el cerebro infantil no funciona como el de un adulto. No está “terminado”. Sus distintas áreas se desarrollan a ritmos diferentes, lo que hace que las emociones sean intensas y el autocontrol limitado. Esperar que un niño reaccione con lógica adulta es exigirle algo que biológicamente todavía no puede ofrecer.

El cerebro del niño está formado por distintas partes que deben aprender a trabajar juntas. Cuando estas áreas no están integradas, las emociones toman el control. Por eso, ante el miedo, la frustración o el cansancio, el niño reacciona con explosiones emocionales. No es desobediencia, es inmadurez neurológica.

Los autores invitan a los adultos a cambiar la mirada: en lugar de ver un “mal comportamiento”, ver un cerebro que necesita guía. Cada crisis es una oportunidad para enseñar, no para castigar. Cuando el adulto comprende qué está ocurriendo dentro del cerebro del niño, puede responder con empatía y calma, ayudándolo a regularse.

Este primer capítulo establece la base de todo el libro: educar no es controlar conductas, sino acompañar el desarrollo cerebral. Comprender cómo funciona la mente infantil permite criar con mayor paciencia, conexión y efectividad, formando niños más seguros y emocionalmente equilibrados.

Comentarios

Debes iniciar sesión para comentar

Iniciar sesión

Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!