La primera mirada

Capítulo 4 • 03 Feb 2026 4 vistas 2 min

La reacción fue inmediata y brutal. El gerente retrocedió como si hubiera visto una amenaza surgida de una pesadilla. Su rostro se contrajo en una mueca de terror y repulsión, y sin pronunciar palabra, huyó del departamento. La autoridad que había llegado a exigir explicaciones desapareció en segundos, dejando tras de sí un silencio cargado de pánico.

La madre de Gregor no logró sostener la mirada. Cayó al suelo, desvanecida, incapaz de aceptar lo que tenía delante. Su padre, en cambio, permaneció inmóvil por un instante, como si su mente se negara a procesar la escena. Luego, la sorpresa dio paso a la furia. No vio a su hijo, vio una aberración que debía ser eliminada de su vista.

Gregor intentó avanzar, explicar, acercarse. Creía, ingenuamente, que bastaría con mostrarse para ser comprendido. Pero cada movimiento provocaba más miedo. Cada gesto confirmaba que ya no pertenecía a ese espacio.

El padre comenzó a empujarlo con violencia hacia la habitación, usando objetos como armas improvisadas. No había palabras, solo órdenes y golpes. Gregor retrocedía torpemente, herido no solo en el cuerpo, sino en algo más profundo: la certeza de que había dejado de ser reconocido como hijo.

Cuando la puerta volvió a cerrarse tras él, el ruido resonó como una sentencia. El mundo se había reducido nuevamente a la habitación, pero ahora con una verdad irreversible: la primera mirada había definido su destino.

A partir de ese instante, Gregor ya no sería alguien que había cambiado. Sería aquello que debía ocultarse.

Comentarios

Debes iniciar sesión para comentar

Iniciar sesión

Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!