Capítulo 19
Las palabras del cuaderno
Una tarde de mayo, Valentina abrió el cuaderno y escribió algo diferente a todo lo anterior. No era un miedo ni una pregunta ni una conversación imaginada. Era una declaración.
Decía: 'Creo que esto es lo que se siente cuando algo es real. No perfecto. No sin grietas. Pero real. Del tipo que no necesita explicación porque simplemente está ahí, como el aire, como la luz.'
Siguió escribiendo.
'Mateo me enseñó que estar con alguien no significa perderse. Que se puede querer a alguien y seguir siendo completamente una misma. Que el amor no resta: suma, cuando es el de verdad.'
Cuando terminó, no cerró el cuaderno. Lo dejó abierto sobre la mesa.
Esa noche Mateo llegó a cenar y lo vio.
—¿Puedo? —preguntó señalando la página abierta.
—Es para ti —dijo Valentina.
Mateo leyó en silencio. Luego dejó el cuaderno y la miró durante un momento largo.
—Valentina.
—¿Sí?
—Quiero que sepas que yo también.
No necesitaron más palabras. A veces cuatro letras son suficientes cuando van cargadas de todo lo que se ha vivido antes de decirlas.